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Korda orgulloso de su apellido

Ciudad de México, 8 de abril.- El CDMX Open inicia una nueva historia y lo hace trayendo para los amantes del tenis a las mejores raquetas del presente y futuro. Muestra de ello es la presencia del campeón junior del Abierto de Australia, Sebastian Korda, quien es el actual número uno de la clasificación de juniors de la ITF.

Sebastian, hijo de Petr Korda, quien también se coronó en Australia, en 1998, además fue finalista del Abierto Juvenil Mexicano el año pasado.

El jovencito comienza su aventura en el CDMX Open contra el argentino Carlos Berlocq, quien es el tercer sembrado en este certamen.

Sebastian, de 17 años y 1.93 metros de estatura, espera tener una buena actuación en este certamen. La arcilla es su superficie favorita y para una mejor adaptación a la altura de la Ciudad de México llegó con dos días de anticipación. “Acá hay buenos jugadores, pero me siento cómodo, es un buen certamen”, dijo.

Hasta ahora su actividad se ha centrado en torneos de la ITF, aunque recientemente jugó en Nueva York, un ATP 250, donde cayó en primera ronda ante Francés Tiafoe. “Definitivamente los torneos de la ATP son más competitivos, en la ITF juegas contra los juniors, es más para sumar puntos para el ranking, pero en ATP juegas por tu vida, por ser el mejor, por dinero, es algo más competitivo” , dice el jovencito, quien lleva orgullosamente el apellido Korda.

Hace 20 años su padre se coronó en Australia, y emularlo, aunque fuera en categoría juvenil fue algo especial para Sebastian. “Durante la final sentí algo de presión, estaba nervioso al principio, pero conforme jugué la presión se fue”, recuerda.

Dice que el sabor de un Grand Slam es muy especial, y le gustaría levantar el trofeo en los otros tres grandes, ya como profesional. “Por lo pronto intentaré hacerlo bien en Wimbledon y el US Open”, dice con una amplia sonrisa.

Cree que su juego es muy parecido al de su padre y ve en el servicio su mejor arma. “Me defino como un tenista agresivo, aunque también puedo tener otro tipo de juego”, explica Korda.

Advierte que en la altura la bola puede volar un poco más, pero no es algo que le preocupe en demasía.

Su objetivo es disfrutar y aprender de esta experiencia, convencido de que puede construir una carrera exitosa… Como lo dicta la estirpe Korda.